Entre semana, mesas vacías.
Fin de semana, sobrevivía.
No era el menú.
Era la visibilidad.
Al empezar a aparecer cuando la gente buscaba “Restaurante cerca”,
no por nombre,
las reservas espontáneas aumentaron.
Resultado:
más flujo entre semana
menos necesidad de promociones
Siempre ocupada… a medias.
Huecos difíciles de llenar.
Google mostraba otras barberías primero.
No mejores.
Mejor trabajadas en Google Maps.
Tras ordenar su presencia y señales locales:
más citas
menos regateo
clientes más decididos